Duración: Alrededor de 2 horas.
Equipo aconsejado: Calzado cómodo, agua y prismáticos.
Época recomendada: Todo el año. Se puede hacer caminando por sendero, en bicicleta o en vehículo por pista forestal.
Con este recorrido que planteamos para medio día, comprobarás que la Sierra de Loarre, Riglos, Gratal incluso la sierra de Bonés tiene numerosas posibilidades de visita, y no sólo de recorridos, también de hermosos pueblos, pequeñas ermitas, museos y centros de interpretación.
Para hacer el recorrido caminando y siguiendo el camino viejo a la ermita, opción que os recomendamos vivamente, saldremos desde la plaza mayor de la localidad de Loarre. Ascendemos hacia la pista de Sarsamarcuello, después de pasar por la primera fuente tomaremos un desvío a la derecha hasta salir a una nueva pista con una balsa. Seguimos subiendo en dirección al cortafuegos para salir por fin a la pista del Castillo a la Ermita de Santa Marina, la cual tendremos que seguir para llegar a nuestro destino.
La otra posibilidad es tomar la pista justo anterior al Castillo de Loarre, está indicado y tiene un longitud de unos 8 Km. Tras un corto recorrido la pista se divide en dos, a la derecha que nos llevará a un repetidor y un puesto de vigilancia contra incendios, también una opción interesante como magnífico observatorio. Si seguimos recto el camino nos acerca hasta la ermita de Santa Marina, en sus alrededores se sitúa un refugio que habitualmente está abierto. Esta última opción puedes hacerla en bicicletao en automóvil. Si utilizáis este último medio os recomendamos que no lo hagáis de tirón, haced paradas frecuentes porque podéis encontrar sorpresas. En los meses de abril y mayo, e incluso en los pinares de repoblación se pueden encontrar hasta seis especies diferentes de orquídeas, todas ellas poseen unas flores que imitan a los insectos, así alguna parece un mosquito, otra una abeja, otras una araña, hay que mirar detenidamente y ponerle un poquito de imaginación.
Desde la ermita, una panorama espectacular, la Hoya de Huesca bajo nuestros pies hasta podemos distinguir el embalse de La Sotonera. No os comentamos demasiado de la ermita, os invitamos a que cuando lleguéis os sentéis, miréis a vuestro alrededor y disfrutéis de este privilegiado lugar.
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